
Desde Inekaren, queremos dar respuesta a éstos términos que tanto empleamos pero que sin embargo, son también muy desconocidos para la mayoría de la población, por lo que para evitar caer en la consigna repetitiva y vacía expondremos de manera breve y sintética en qué consisten:
Cuando hablamos de Independencia, hablamos de la capacidad de que el pueblo canario ejerza soberanía sobre su territorio y sus recursos, estén estos en tierra, mar o aire.
En primer lugar, consideramos que existe un pueblo canario, al igual que existe un pueblo saharaui, cubano, irlandés o vietnamita.

El pueblo canario es originario del archipiélago canario, situado en el continente africano, a menos de 100 km de las costas saharauis, en el noroeste del continente. Por tanto, nos define por naturaleza un marco geográfico concreto.
La existencia del pueblo canario se remonta a hace más de 2.500 años, con los primeros pobladores, sufriendo dos grandes traumas históricos: la conquista (1402-1496) y la guerra civil y posguerra. De ninguna forma podemos afirmar que estos traumas hicieron desaparecer al pueblo canario o exterminarlo, pero si fueron fuente de gran sufrimiento y tuvieron como resultado un fuerte sometimiento de sus habitantes al poder español; el cual se servía de sus cómplices locales (caciques) que se beneficiaban de la presencia y protección española para asegurar su posición dominante en la sociedad canaria.
Durante esos 2.500 años los antiguos y actuales canarios se han desarrollado en el archipiélago, atravesando distintas etapas históricas y sobreviviendo a ellas, generando y acumulando una cultura originaria producto de nuestro particular desarrollo en las islas hasta la actualidad; pero que ahora, debido a la globalización, toda esa la acumulación de 2.500 años de sabiduría y supervivencia de un pueblo en su propio entorno donde se ha desarrollado se pone en peligro de desaparición; dejando tras de sí a las nuevas generaciones de canarios y canarias sin identidad propia, convertidos en jóvenes productos-consumidores de las modas capitalistas.

Aunque el pueblo canario no haya nunca conseguido la interrupción del poder colonial de 6 siglos mediante una revolución popular y la toma del poder como se ha dado en otros pueblos del mundo, si ha provocado multitud de enfrentamientos y revueltas de carácter más local, además han sido numerosos los canarios que han participado y escrito la historia fuera de su tierra (principalmente en América, en el poblamiento, procesos de independencia y revoluciones). Todos estos héroes y gestas, hayan sucedido dentro o fuera de nuestro territorio, son la historia y héroes del pueblo canario, aún cuando el propio pueblo ignora a sus propios héroes y heroínas por las políticas educativas y culturales actuales que responden a un interés foráneo (España) para que no tengamos memoria histórica.
Por lo tanto, los canarios y canarias, conformamos claramente un pueblo de esta humanidad en este planeta, y lógicamente, como pueblo, tenemos un derecho universal natural que va más allá de los intereses de estados extranjeros, que es el de la soberanía, el de la independencia.
Cuando hablamos de socialismo, hay que rechazar de forma tajante la asociación con el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y además por extensión con cualquier otro partido socialdemócrata. La socialdemocracia -que es lo que es el PSOE y la mayor parte de la izquierda en Europa- es un movimiento político CAPITALISTA que incorpora demandas sociales reivindicadas por el comunismo como elementos de atenuación de la explotación de los trabajadores y trabajadoras dentro del sistema capitalista (como los servicios públicos, sanidad o educación); pero que en última instancia, la socialdemocracia, no tiene intención ninguna de salir del capitalismo, que es un sistema basado en la obtención del beneficio a costa de la riqueza que genera el trabajo asalariado.
Cuando hablamos de socialismo en Inekaren, hablamos de una fase de transición al comunismo. Siendo el comunismo un modelo de producción en el que la economía es una herramienta para satisfacer las necesidades de todos los seres humanos, y no como en el capitalismo, donde los seres humanos son herramientas de la economía de las élites.
Luego el Socialismo, es el periodo de tiempo político, en el que se va restructurando la sociedad capitalista a una comunista, durante ese periodo se van implementando políticas sociales, económicas, culturales, educativas, etc… para ir transformando una sociedad basada en el lucro personal, la competencia y el egoísmo, a una sociedad basada en la solidaridad, la cooperación y el bien común.
En el comunismo, la producción y por tanto el trabajo, se hace para cubrir las necesidades del pueblo, al no haber capitalistas (dueños de empresas, multimillonarios, banqueros, caciques, etc…) no hay necesidad de trabajar para producir riqueza para los capitalistas, por tanto, todo el trabajo repercute para el beneficio de la comunidad.
También se elimina la necesidad de que haya paro, ya que el paro, es un invento del capitalismo para reducir el precio de la mano de obra mediante la sobreoferta (para el capitalismo las personas también somos mercancías), por lo tanto, es erróneo esos argumentos anticomunistas, de que habrá gente que “no de golpe” y que viva subvencionada.
En el comunismo, toda la población tiene un puesto de trabajo, y no ocurre como en el capitalismo, donde si hay una élite que vive sin dar golpe subvencionada por lo que producen sus empleados y empleadas. Y aquel que no quisiera trabajar por la comunidad, se autoexcluiría del sistema.
El comunismo, en última instancia, es un sistema de igualdad social, donde todos y todas somos trabajadores y trabajadoras por igual y por tanto no existiría un grupo social que acumule capital. En el comunismo, no se busca el beneficio y el lucro como en el capitalismo, sino satisfacer las necesidades de la población.
De manera más concreta, presentamos los: