
Desde Inekaren queremos manifestar nuestro apoyo y solidaridad a los 3 vecinos de Telde que se encuentran en huelga de hambre desde hace varias semanas.
Santiago León es otro de esos parados de larga duración que lleva esperando por un trabajo digno demasiado tiempo, en concreto 6 años. Tiene 50 años de edad, con dos hijas, y lleva sin cobrar prestación de desempleo unos 9 meses. En huelga desde el 15 de Octubre.
Antonio Brito, está en una situación muy parecida, lleva 8 años sin trabajar y tiene 44 años. En huelga desde el 20 de Octubre.
Antonio Miguel del Pino, el tercero en discordia, pertenece a esa clase de trabajadores precarios que va haciendo alguna cosita cuando le aparece algo. Tiene 33 años y un hijo al que no le puede pasar la manutención. En huelga desde el 24 de Octubre.
Los tres vecinos del municipio de Telde han decidido empezar una huelga de hambre ante la desesperación que supone no tener un empleo digno que les permita tener una vida normal, con acceso a los más elementales derechos como son la alimentación, la luz o el agua. Forman parte de ese porcentaje de la población canaria que no tiene esperanzas en prácticamente nada en su vida, de ese porcentaje que se encuentra totalmente excluido de un sistema que no es capaz de ofrecer un trabajo a las miles de personas que siguen en una situación de precariedad muy parecida a la de estos tres valientes, pero que si es capaz de conseguir que, tras la crisis, las fortunas del archipiélago se hayan multiplicado, en lo que es una estafa a la clase obrera canaria y global sin precedentes.
Las esperanzas de una persona que lleva en paro 6 u 8 años con más de treinta años de edad, de encontrar un trabajo deben ser nulas. La moral de estas personas, después de tanto tiempo sin sentirse realizados, les ha llevado a que hayan decidido emprender una huelga de hambre indefinida en la plaza de San Juan, en el casco del municipio. Con un 28% de paro, Canarias anda a la cabeza de la UE, junto a otras regiones, en pobreza y desempleo, pero no parece que se vaya a poner solución al problema, pues quizás interese mantener esta situación en nuestro país para ser más productivos a los buitres del capital. Las soluciones para la situación extrema que padecemos es ofrecernos esto más precariedad laboral, exclusión social, problemas para llegar a fin de mes, dificultades para poder hacer una compra de alimentos, necesidad de acudir a la ayuda caritativa…
Los datos hablan por sí solos de dicha descripción: a finales del pasado 2014, el Instituto Nacional de Estadística (INE) alertaba de que el 33,2% de la población del Archipiélago padecía riesgo de pobreza. Según los datos publicados por la Fundación Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada (Foessa), más de 230.000 canarios sufren un proceso de exclusión severa y viven con menos de 307 euros al mes. El estudio de Foessa apunta, asimismo, que solo un 26,3% de los canarios se encuentra plenamente integrado en la sociedad, mientras que un 45,1% lo está solamente de manera "precaria”.
Mientras tanto, las tierras de cultivo andan abandonadas, el sector pesquero clama al cielo ante las injusticias del reparto por parte del Estado en la pesca del atún, seguimos importando gran cantidad de fuel-oil para suministrar la energía a los hogares, el Gobierno canario empeñado en volver a poner en producción el sector de la construcción y en hacernos aún más dependientes con la entrada del gas, sin ningún atisbo de intento de cambio en el modelo productivo, que a la vista de la realidad, no funciona para todos los canarios por igual. En fin, todo parece que sigue de la misma forma a pesar del tiempo.
En Inekaren, como es lógico, no nos queda otra que condenar alto, claro, y sin posibilidad de excusa alguna, la dejadez del Gobierno de Canarias y del resto de instituciones locales por permitir que tres trabajadores hayan llegado a este punto de desesperación. Ante la falta de oportunidades del propio sistema y de esta economía que cada vez nos hace más dependientes y vulnerables, proponemos un cambio de modelo social y económico radical que nos lleve a que, todos por igual, podamos acceder a las mismas oportunidades de trabajo, a las mismas oportunidades de vivir dignamente con lo necesario para ello. No podemos hacer otra cosa que apoyar en su lucha a Santiago León, Antonio Brito y Antonio Miguel del Pino.
Los canarios y las canarias no pueden rendirse ante este panorama. No debemos caer ante las promesas populistas de unos y otros cada vez que llegan las elecciones, y que sin embargo no van nunca a la raíz del problema. Tenemos que unirnos todos, como han hecho estos tres trabajadores, para pedir lo que nos corresponde, no sólo moralmente sino también por ley: un trabajo digno.
Por esto, Inekaren siempre mostrará su solidaridad y apoyo ante la lucha de clase que los obreros y trabajadoras de esta tierra emprendan para mejorar su vida, y en definitiva, la de todos y todas los que aquí queremos seguir viviendo.
Organización revolucionaria Inekaren.
Islas Canarias.
25-11-2015.