
- Se inspira en la lucha de nuestros padres y antepasados amazigh a través de la historia por la libertad y la dignidad.
- Para rendir homenaje a las históricas batallas que han marcado la historia antigua y moderna de Libia.
- Con el fin de recordar la historia amazigh a todos aquellos que olvidaron las realidades históricas y geográficas.
- Con la perspectiva de desempolvar la historia profunda de Libia, y con el propósito de reconstruir el presente y el futuro de nuestro país sobre las bases democráticas y justas que rechacen la discriminación, la marginación y el racismo.
El primer Congreso nacional amazigh que ha tenido lugar el 26 de septiembre de 2011 en Trípoli declara esto que sigue:
Leer más: Comunicado del primer Congreso amazigh libio

El 12 de Octubre, llamado Día de la Hispanidad, es celebrado por numerosos españoles cada año. El orgullo patriótico, más altivo que nunca, sale a la calle. Es el día de jactarse de ser español. Sin embargo, ¿qué es lo que realmente hay que celebrar? Cierto es que no todo el mundo sabe lo que encierra esta fecha ni lo que verdaderamente se está conmemorando. La historia universal decretó tal día de 1492 como la fecha del “descubrimiento del nuevo mundo” (como si América existiese únicamente desde ese día, o como si dicho acontecimiento hubiera aportado algo más que miserias y desastres a la población indígena americana). Pese al intento del Estado Español, con su parasitaria monarquía a la cabeza, de intentar vender su “Fiesta Nacional” como la conmemoración de “un encuentro entre dos culturas”, trascendental, según ellos, tanto para España como para todos los pueblos de América Latina, bien sabemos que esta fecha no supone otra cosa más que el inicio de un período de terror, marcado por la conquista y la colonización de un pueblo. Lascontinuas torturas, trabajos forzados, asesinatos, los abusos y carencias higiénicas y alimenticias que sufrieron los indígenas desde la llegada de los occidentales condujeron, como era lógico, a una auténtica catástrofe demográfica de la población nativa, que irremediablemente cayó aniquilada ante la explotación inhumana ejercida por el colonialismo, siempre eficaz para hacer prevalecer la voz y la religión del imperio a base de la imposición.
Leer más: 12 de octubre, nada que celebrar
Estamos viviendo una época, en la que vemos como la europa social se destruye y desmorona cada día, en 10 años las transformaciones en europa se han acelerado para adoptar el modelo de estado norte americano.
La constitución europea, supuso el primer gran intento de agresión, un tratado neoliberal, la constitucionalización del libre mercado, la muerte anunciada de la europa social, y una abierta declaración política de la consumación de la europa del capital. 325 infumables páginas, que ya desde sus primeros artículos declara que el sistema económico de los países de la UE debe ser el capitalismo, sin barajar otra posibilidad, por no mencionar la reintroducción de la pena de muerte en europa, en casos de represión de revueltas sociales.
Otro de los arietes del neoliberalismo en europa fue el plan bolonia, que traslada el sistema universitario al modelo anglo-sajón, mercantilizando la educación, ofertando la educación cual libre mercado, decidiéndose que se puede estudiar y que no en función de lo que el capitalismo moderno llama “necesidad social” y que no es otra cosa que la “demanda de mercado”, es decir, que se estudiarán las carreras cuyos puestos de trabajos demanden las empresas locales, yendo en total detrimento de las carreras humanísticas, como historia o filosofía, lo que produce un notable empobrecimiento cultural y de actividades tan esenciales como la reflexión y la crítica, perdiéndose el leit motiv de la institución universitaria desde su concepción helena, la de perseguir el saber por el propio hecho de saber; en esencia, se produce una desnaturalización de la educación universitaria, eso supone, que la universidad, deja de ser un espacio social crítico, se pierde así un terrero de lucha social, que históricamente la universidad ha supuesto siempre en cualquier estado, la desaparición de una joven vanguardia intelectual socialmente sensible, con el fin de garantizar la incapacidad de que los universitarios encabecen frentes de resistencia social e intelectual contra el sistema.
Leer más: Los Estados Unidos de Europa y la reforma de la constitución española