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Corrian tiempos de piratas y corsarios. En los que España se dedicaba a expoliar impunemente los minerales preciosos de sus colonias. Y fue así, como llegó al puerto de Santa Cruz de Tenerife, un barco venido de Filipinas, con dinero y ricas mercancías, o al menos así lo creía Nelson, que puso rumbo a Tenerife con sus 8 barcos y 900 hombres como fuerza de desembarco dispuestos a tomar Santa Cruz.
Pero sus barcos fueron avistados prepaturamente, entre el 21 y 22 de julio de 1797, por lo que las milicias Canarias, compuestas por canarios humildes adiestrados en el manejo de las armas, se movilizaron para prepararse ante un ataque inminente. Nelson envió en la madrugada del 22 de julio, un desembarco con 23 lanchas hacia la playa del Bufadero, con la intención de tomar por la retaguardia desde Valleseco el castillo de Paso Alto, y otro grupo de 16 lanchas hacia Santa Cruz. pero fracasaron, ya que fueron rechazados por las milicias Canarias. En un segundo intento, fondearon sus fragatas lo mas cerca posible de la playa del Bufadero, y se produjo un desembarco de 1000 hombres en la playa de Valleseco, pero fueron nuevamente rechazados, volviendose a embarcar a la noche del 23 al 24 de julio. A la vista de sus dos fracasos, Nelson intento un ataque frontal a Santa Cruz, y desembarcar en masa en el muelle para tomar el castillo de San Cristobal y la plaza del Pilar para sofocar cualquier revuelta popular. 700 soldados embarcaron en 6 grupos de lanchas, 180 soldados embarcaron en la balandra "Fox" y otros 80 en una goleta apresada a los canarios. A primera hora del 25 de julio comenzo el embarque hacia el muelle, y llegando a lo largo de la noche, de manera sigilosa... pero fueron descubiertos, y pronto se abrio fuego contra el contigente inglés. De todo este contingente solo 5 lanchas consiguieron desembarcar, las restantes encallaron contra las rocas y la "Fox" fue alcanzada por la artillería matando a mas de la mitad de los embarcados sin contar con los heridos. Nelson iba en el 4º bote que desembarcó, pero antes de tocar tierra, un cañonazo procedente de un "cañon Tigre" le destrozo el brazo, y fue evacuado. Algunas tropas entraron en Santa Cruz, y hasta tomaron la plaza del Pilar, pero los milicianos, dirigidos por Guitierrez, tomaron el muelle para evitar la llegada de refuerzos y cercaron a los grupos de atacantes, hasta que Troubridge capituló sus tropas invasoras el dia 25. Evacuando a mas de 300 invasores ingleses que habian logrado resistir en la iglesia de Santo Domingo. Las milicias canarias contaron con 1700 defensores, aunque Nelson afirmó que eran 8000. Nelson sufrio 226 muertos y 123 heridos. Y las bajas canarias se redujeron a 32 muertos y 40 heridos. 100 años después, Secundino Delgado, nos narraba como se posicionó España ante esta gloriosa gesta canaria. Hace poco, cuando el pueblo canario celebraba su primer centenario de la derrota de Nelson en Tenerife, el gobierno metropolitano calificó aquella fiesta de "puramente local". Aquel hecho insólito era por tanto, gloria solamente nuestra, gloria Canaria. El presuntuoso pueblo que nos tiraniza hubiera creído rebajado su orgullo aceptando comunidad de glorias con nosotros! Por consecuencia lógica, las glorias hispanas no lo son nuestras. Qué decepción para los isleños que sueñan compensación de nuestras desgracias actuales en la honra de ser partícipes de los laureles de una nación un dia grande y poderosa! (...)Sea cuanto antes! Caiga de nuestros ojos la venda y de sus rostros la careta! Secundino Delgado. |